sábado, 6 de febrero de 2016

El Amor de mi Vida°


Todos en algún momento, han encontrado a una persona que han connsiderado la mitad, el alma gemela, o la media naranja como dicen por ahí de sus vidas. La verdad es que no sé como serán sus ideales o pensamientos acerca de tal persona, y que es lo que lo o la hace tan especial. Sin embargo, por mi parte puedo decir con plena certeza que en mi vida no tengo a ese complemento, realmente tengo a alguien que es mi todo. Si, el es la razón de mi existencia, es la razón por la cual respiro, y puedo mantenerme de pie. Porque con su amor me ha inundado, me protege y me cuida, vela por mi y me guarda, soy la niña de sus ojos. Él es todo un caballero, me es fiel, me escucha a cualquier hora, me guía y me aconseja sobre el camino que debo tomar. A diferencia de todos, aunque le falle el siempre permanece, me perdona y al caer, me levanta y me dice: vamos de nuevo, hacia adelante.

Él es mi roca, mi fortaleza, sin él no soy nada, sin él no seria capaz de vivir... Me consuela, solamente él puede llenarme de una paz inexplicable, es mi refugio, su bondad y paciencia al instruirme lo hace tan especial, es grande y maravilloso. Lo amo, con todas mis fuerzas, con toda mi mente y mi alma. Porque él es el rey de mi vida, el único que puede juzgarme y que aun teniendo la libertad de hacerlo, él ha escogido defenderme. Me entiende, me ama tal y como soy, quiere lo mejor para mi, cuando me siento perdida en este mundo de dolor, confusión y maldad, extiende su mano para tomar la mia, y me ofrece dirección. Sabio, amoroso, misericordioso, perfecto. Por la eternidad, por los siglos de los siglos quiero estar junto a él... Porque él es el amor de mi vida, desde que le conoci me enamore perdidamente, y cada dia él me sigue brindando mil y un razones para enamorarme más y más. Él me hace feliz, es la luz que ilumina mi vida. Servirle y amarle es todo un privilegio, él es mi sanador, mi salvador y mi amor eterno.

Aqui, se los presento: su nombre, es Jesús.

La costumbre y sus cosas...

Me sentí como una tonta prisionera dentro de una jaula que tenía sus puertas abiertas de par en par, y aún así no poder salir de ella. Sigu...