Desde que te conocí, me encanta escribirte sin que lo sepas y sólo contadas veces me encargo de hacertelo saber, y aunque ahora ya no estés aquí conmigo, nada de eso ha cambiado ni cambiará...
Ha pasado un tiempo, y aunque intento convencerme de que puedo estar bien sin ti, mi corazón insiste en tenerte, en volver a saber cuán delicioso es estar a tú lado y abrazarte, verte sonreír, escuchar tus malos chistes, tus cuentos y lo que te ha pasado en el día... Hace tiempo que no sé de nuestras largas conversaciones hasta altas horas de la madrugada, no sé de secretos, peliculas, y tantos planes que con lujo de detalles hicimos para el futuro. Sería mentira si digo que ya no te pienso, que ya no te extraño, ni te necesito... Porque aún lo hago, aunque no quiera aceptarlo, sigo esperando tanto de ti.
Cada vez que suena el teléfono sólo espero que seas tú, aún tengo la esperanza de escuchar que llaman a la puerta, y al abrir seas tú quien esté allí, aún escucho las canciones que solíamos oir y que con tanta dulzura me dedicabas, aún conservo tus obsequios, las notas que en ocasiones me dejabas, y las cartas que escribiste para mí, me gusta leerlas y sentir que de alguna u otra forma te quedaste conmigo, nuestras fotos, las que se pueden publicar y las que no (risas), los sitios que visitamos y que fueron testigos de las locuras que vivimos. Porque aunque hayas decidido ignorarme, irte y no permitirme amarte, lo hago, no puedo evitarlo. Te llevaste una parte de mí, que no regresará, porque sólo a ti te pertenece... Lo que más me gustaba de estar contigo es que todo era diferente, tú fuiste la excepción a todo lo que dije que nunca haría, eres ese suspiro y esa sonrisa que se me escapa en medio de la calle, cuando la gente me pregunta y no entiende por qué, tú eres y siempre serás lo mejor de mí.
Desde que me despierto, hasta esos segundos antes de quedarme dormida estoy pensando en ti, me pregunto ¿cómo estarás? ¿habrás comido? ¿qué estarás haciendo? ¿cómo te va? ¿eres feliz? Preguntas que acostumbraba a hacerte...
Yo sólo espero que esas vidas que has decidido iluminar con tú presencia, sepan apreciar y valorar un tesoro tan grande como lo eres tú, que te cuiden, te brinden felicidad y no problemas, tranquilidad y no enojos ni decepciones, que sepan amarte y demostrartelo cada día, que cuando estén contigo no olviden besarte y abrazarte y hacerte sentir que eres importante en sus vidas. O algo así, porque nadie te amará como lo hago yo .. Que aún con mis errores y defectos siempre te entregué lo mejor de mí, y renunciaba a lo que sea cada vez que me necesitabas.
Quiero que sepas que no te culpo, lo comprendo... Al contrario perdoname tú a mi, por no ser lo suficiente, por preocuparme, por mis reclamos, por mis celos, por mis enojos, por extrañarte, por querer estar contigo todo el tiempo, por necesitarse, por escribirte, por ser tan inoportuna... Perdoname por ser como soy, perdoname por quererte más que a mi misma.
A pesar de todo, te amo y siempre te amaré, seguirás siendo parte de mi, aunque ya no estés... Te seguiré amando desde la soledad y el vacío que dejaste, y te prometo que cada día me haré la misma pregunta, ay amor... ¿Qué será de ti?
Mi "para siempre" es verdadero, te estaré esperando, un día, una semana, un mes, un año, y toda una vida.. Si me necesitas estaré aquí, en el mismo lugar... Te seguiré queriendo desde la soledad y el vacío que dejaste, siempre te querré.





